ANDRÉS BALSA ANTÓN » EL HÉRCULES DE MUGARDOS » QUE TRIUNFÓ EN EL BOXEO Y LA LUCHA AMERICANA / FUE ENTRENADOR DEL CELTA, CASTELLÓN Y VALENCIA Y EJERCIÓ COMO MASAJISTA DEL DEPORTIVO

La casualidad hizo que Oscar Balsa Casal leyera la nota que publiqué en los foros digitales, Ferroleando y Ferrol nos Mola, anunciando un nuevo libro escrito por José Luis Sanz Velasco titulado: «Tarima Brava – Semblanzas del Boxeo Español.

El mentado Oscar Balsa resultó ser nieto del legendario trota-cuadriláteros mugardés y polifacético personaje del deporte Andrés Balsa Antón, un peso pesado con un 83 % de sus triunfos por ko sobre cuadrilateros cubanos, mejicanos, ingleses, chilenos, portugueses y españoles.

Atendiendo a la amable petición de información sobre su célebre antepasado, eché mano del archivo de boxeodemedianoche y pude constatar que de un buque arribado a New York en los albores del siglo pasado, desembarcó un hercúleo joven nacido en un puerto pequero al otro lado del Atlántico llamado Mugardos.

Por capricho del destino, el forzudo gallego y varios compañeros de singladura se toparon durante un paseo por la gran manzana con un espectáculo, en el que un fornido luchador retaba a cualquier oponente que quisiera hacerse con un tentador premio en dólares, en el caso de lograr vencerle.

Con tan solo 19 años, Balsa Antón, se apuntó a la épica . . .  y logró el triunfo. Eso dio pie al inicio de una de sus facetas deportivas. Abandonó las travesías marítimas y comenzó a ganar combates de lucha, que le aportaron dinero y el sobrenombre de » Bull Dog «.

Con el tiempo, también se adentró en el mundo del boxeo compaginando el cuadrilátero con otras actividades como la de derribar novillos en varios festivales taurinos. Esta última faceta le facilitó, según algunas fuentes, actuar en el Septimo Arte donde se le recuerda interpretando el papel de Ursus en la pelicula Quo Vadis. En lo relativo al boxeo, y especificamnte sobre su primera etapa sudamericana, no dispongo de mucha información, puesto que solo he podido constatar la disputa de 7 combates entre Chile y Uruguay con un balance de 4 triunfos y 3 derrotas, la última frente Luis Ángel Firpo, que fuera aspirante al título del martillador Jack Demsey.

Regresó a España donde debutó con victoria por ko frente al sudafricano Otto de Boer en el Teatro Jofre de Ferrol. Volvió a sumar once triunfos más por ko, y una sola derrota ante el francés Frank Hoche, por divesos rings de distintas provincias de la piel de toro.

Retornó a América para dar comienzo a su segundo periplo boxístico en la Habana, con triunfo antes del límite frente al invicto Antolin Fierro. Siguieron una docena de combates más, con tan solo 4 victorias y un combate nulo, y nuevo regreso a su país de origen.

El boxeo europeo le recibió con dos derrotas, una por descalificación ( golpe bajo ) en Madrid ante el belga Jacques Van Humbeeck y otra en Portugal frente al poderoso pegador José Santa.

Corria el año de la Segunda República española y, el también conocido como el » Hercules Gallego «, se despedia de los guantes de  boxeo después de aglutinar 5 victorias seguidas en Vigo ( 2 ), Orense, Palencia y Cartagena.

Luego llegarían sus distintas etapas futbolísticas como entrenador de un fenomenal Celta de Vigo, al que insufló su espíritu de mata gigantes de aquella época, cosiguiendo triunfos a domicilio ante el Barcelona, Valencia, Atlético o Bilbao.

También dirigio la plantilla del Castellón y fue masajista del Deportivo de la Coruña.

La última noticia de su actividad balónpédica, data del año 1936 como entrenador del Valencia. Emigrado en Brasil después del conflicto civil español, tuvo que pasar por la dolorosa pérdida de su hijo Andrés, el cual, ( como así confirma su sobrino Oscar Balsa Casal ), falleció a la temprana eda de 43 años.

El propio Oscar Balsa Casal ( hijo de Alberto Balsa Prieto que formó parte del equipodel Racing de Ferrol en los años cincuenta ), también confirmó para boxeodemedianoche.com que su abuelo falleció en Madrid a la edad de 83 años.

El Hércules de Mugados y su hijo Alberto, jugador del Racing de Ferrol. Foto archivo familiar